
miércoles, 22 de octubre de 2008
lunes, 6 de octubre de 2008
Mujer
Me gusta ser mujer… a veces. Así me presento en este blog. Durante 25 años así lo sentí. Acepté esta condición natural con cierta resignación, la construí con prejuicios y hasta la maltraté todo lo que pude en mis excesos verbales y escritos.
No me gusta tejer, no me gusta bordar, gritaba cuando cumplí 8 años y me regalaron una maquinita de coser rosa. Era importada y cosía de verdad!!! Hasta tenía lucecita. A mis amigas les encantaba y yo la odiaba. A mí no me gusta, lloraba. Desde la ventana de la habitación veía en el patio a mi hermano jugar con una 4 x 4 a control remoto. Se veía libre. Mientras yo tenía que aceptar, diplomáticamente, un juguete que odiaba. Lo mismo me pasaba con otros juguetes, como los bebotes, las tacitas y todo lo que tuviera que ver con el hogar. Yo no era una nena "marimacho". Pero no me gustaba jugar a la casita: preparar guisitos, cambiarle los pañales al bebote o servirle el té a mis amigas.
Cuando fui adolescente conservé mi postura "anti ama de casa" negándome a hacer cualquier actividad en la casa que requiriera de artefactos domésticos o algo tan sencillo como una gamuza. Yo pensaba que, de esa manera, sería una mujer que había logrado liberarse del yugo machista que la condenaba a ser una esclava del marido y los hijos varones. Yo no me voy a casar, decía con estupido fervor.
Durante mi adolescencia y mis años "sosos" abracé ciertas posturas tontas anti "lo naturalmente feminino" No quería usar tacos, ni lápiz labial, ni color rosa. Como otras posiciones, demasiado extremas, las fui abandonando. Creo que las dejé, definitivamente, en el consultorio de una psicóloga. Una gran mujer con la que tuve el placer de hacer "sillón" un par de meses. Yo despotricaba porque ya consideraba que "sin tetas no hay paraíso". En ese momento, mi sentir era que los hombres solo querían estar con mujeres tontas, sumisas, especialmente tetonas y atractivas. Que ellas se quedaban no solo con los hombres sino también con los mejores trabajos y con todas las oportunidades. No había lugar para los patitos feos, ratoncitos de biblioteca o bichitos canasto. Ella me dijo, el mundo es grande. Hay lugar para todas. Arroz con leche!, gritó. Odio esa canción, dije yo. ¿Por qué?, me preguntó. Entonces comencé a cantar…
Arroz con leche, me quiero casar con una señorita de San Nicolás, que sepa tejer, que sepa bordar… pfff un asco. Machismo puro.
Y ella siguió: que sepa abrir la puerta para ir a jugar.
No voy a olvidar la forma en que me miró cuando terminó de cantar. Yo nunca había prestado atención a la canción infantil. No se trataba del encierro de la mujer tejiendo y bordando…. También tenía que saber abrir la puerta para ir a jugar.
La interpretación es libre, me dijo. Claro que ella no dudaba que esta era una sociedad machista en la que muchos hombres querían una mujer sumisa al lado, que no pensara demasiado y que constituyera un buen adorno. Es por eso que, a veces, hasta la más inteligentes no se hacen valer. Porque si hay algo que las mujeres tenemos todas en común es que, al menos una vez, haríamos cualquier cosa por amor. Hasta hacernos las tontas y resignar carácter.
Cerrando la sesión me sentenció: "Hay lugar para todos, pero el mundo sería demasiado aburrido si nos olvidáramos de abrir la puerta para ir a jugar. Primero, amá tu libertad y tu condición, sin prejuicios, para que la amen los demás."
Creo que, desde ese día, con sudor y lágrimas sigo aprendiendo a ser mujer. Aprendí que hacer las tareas del hogar no es el camino a la servidumbre. Se pueden hacer con placer. Entendí que uno no debe sentirse bonita para alguien sino por una. Dominé el arte de los tacos con mucho más que destreza y hoy llevo vestidos, sin nada que envidiarle, a una protagonista de Sex & The City. Me sigue costando lágrimas toda esta naturaleza sensible, ovárica y ciclotímica pero como una vez me dijo un amigo: "serás feliz cuando aceptes que tu cerebro y tus piernas no tienen que vivir en contradicción".
A caminar...
martes, 2 de septiembre de 2008
¿Te puedo ayudar en algo?
Hay cosas que se hacen vicio rápido. Basta con realizar una secuencia de actos que resultan en inmediata satisfacción para que, en forma desprevenida, una descubra que tiene un nuevo hábito. En este caso, mi rutina adquirida de fin de semana es salir a correr y desayunar luego siempre en un café diferente, acompañando el desayuno con alguna delicatesen que me devuelve todas las calorías que gasté en el ejercicio físico.
El domingo pasado visitando el shopping Alto Palermo, luego de degustar en Coffee Store un café acompañado de porción de apple crumble, enfilé decidida a la librería que se encuentra en el complejo. Mi compra estaba decidida de antemano pero, particularmente, siento que en una librería es un pecado no ir a revolver y ojear (u hojear) todo lo más que se pueda. En la mencionada actividad, me sorprendió el centenar de libros de Autoayuda expuestos en las mesas de exhibición como los más vendidos. Lo más destacable es que la gran mayoría se encuentra dirigido a mujeres, solteras, profesionales o trabajadoras, de 20 a 50, pero por sobre todas las cosas SOLTERAS. Veamos:
La trampa de los manipuladores: Escrito por Gloria Husmann y Gabriela Chiale, psicóloga y socióloga, respectivamente. El libro se anuncia como una guía para detectar las formas en que muchos lobos se disfrazan para devorar caperucitas. Lo cierto es que el libro tiene mucho más contenido que el anunciado pero la frase es un gran gancho, especialmente para mujeres solteras y vulnerables que no pueden decir Basta.
Mujeres que aman demasiado: Su autor es Robin Norwood, quien a través de historias reveladoras y un programa de recuperación ayuda a las mujeres a que logren amarse así mismas y establecer una relación de pareja sana, feliz y duradera.
Quiero que me quieran: Su autora, Hilda Levy, experta en libros de autoayuda nos enseña en esta oportunidad a introducirnos en el arte del lenguaje corporal como un vehículo fundamental para establecer vínculos exitosos.
Recuerdo que siendo pequeña, cuando hacía muchas preguntas sobre un mismo tema, mi papá me decía, te voy a contar un secreto, las respuestas juegan a las escondidas en los libros, andá y encontralas. Sin duda, tenía razón. Leer es una aventura de descubrimiento. Pero la esencia de ese pensamiento es buscar lo que siempre, en alguna faceta, permanecerá oculto. Su antítesis es salir a la caza de verdades o recetas mágicas.
Por ejemplo, si una mujer se siente caperucita manipulada por el lobo feroz, es conveniente que antes de comprarse un libro de autoayuda reflexione si en otros aspectos de la vida no es también manipulable. Existen pocos y verdaderos artistas de la manipulación. Por lo general, la mayoría (hombres y mujeres) son simples oportunistas que se aprovechan de la vulnerabilidad del otro. La inseguridad femenina nos hace perder plata. Si el caso es grave, entonces a terapia. Pero acumular libros en la mesita de luz no nos hará ganar una batalla que se libra no solo contra una sociedad desigual sino también ante nuestros propios prejuicios.
Me pregunto ¿qué es una relación sana, feliz y duradera? ¿Quién define qué es sano y feliz para cada uno? ¿Por qué se opone Duración vs. Intensidad? ¿O al menos quién define que una es más feliz que la otra? Qué peligroso que alguien quiera enseñarnos a limitar un sentimiento a parámetros de normalización y ajuste.
Por último, me causó mucha pena pensar en vínculos exitosos a la hora de hablar de vínculos afectivos. La mercantilización del cariño ha llegado a las librerías. Fetichismo, cosificación y negocios. Como si las relaciones fueran posibles en ese mercado ideal que plantean los liberales, un lugar donde se encuentran individuos con intereses complementarios. Y Voilá, y laissez faire mediante, el éxito rotundo de la oferta y la demanda. Quien haya estado en una relación de cualquier tipo sabrá decir que no hay mano invisible que empuje al afortunado que anda buscando al afortunado que lo anda ofreciendo.
Esta histeriofóbica piensa que las relaciones entre hombres y mujeres, deberían ser más sabrosas y complejas, que una simple y normal coincidencia de intereses y circunstancias. Deberían ser intensas, fuertes y energizantes. Como un rico café que se disfruta despacio y por el solo y mero hecho de encontrar, quizás, alguno de los infinitos secretos que encierra su sabor.

jueves, 21 de agosto de 2008
Oído al pasar...
- ¿Viste ayer el informe de La Liga?
- Si, muy bueno… terrible esta mina Natacha Haitt… qué buena que está…
- Seee, para destrozarla…
- Te destroza ella a vos, jaja.
- Jaja si, que bueno tener una mina así… al menos una vez y hacer todo…
- Si, y bueno, décile a tu novia que se haga el flequillito (*) jaja y despertas la fantasía.
- Nooooo, che, es mi novia. No está para eso.
(*) Aclaración: Natacha Haitt usa flequillo.
El diálogo lo mantienen dos chicos que no tienen más de 25 años. Paro la oreja y escucho una conversación a la que no fui invitada. Escribo en mi cuaderno: hay cosas que nunca cambian.
La noche anterior también vi el informe de La Liga. Trataba sobre las fantasías sexuales de los argentinos. Placeres, prejuicios, pudores. La hipótesis: los medios masivos de comunicación se encuentran repletos de imágenes y relatos sexuales. A pesar de la continua exposición, esta no ayudaría a estimular sexualmente la sociedad sino que produce una ausencia de deseo.
El tratamiento de la temática tuvo tantos aciertos como desaciertos. Sin duda La Liga, como otros programas de su estilo, ha conseguido explotar bien una formula ganadora: el zapping entre entrevista intimista, mesas de debate, imágenes impactantes, opiniones de especialistas cool. La edición vertiginosa de todos estos elementos asegura que uno como espectador “se enganche”.
¿Cuál es el gran desacierto? Lo encontramos en este y otros informes. En algún momento de la construcción del relato se derrapa en el lugar común. Es destacable que existe un gran esfuerzo de producción por encontrar personajes límites, espacios novedosos, temáticas marginales, etc. No obstante, de alguna forma u otra, deviene el momento en el que se cuela el lugar común, o bien, la perspectiva más vana, repetida y previsible.
Por allí va la reflexión. Decía al comienzo: hay cosas que nunca cambian. El diálogo que escuchaba entre mis dos compañeros me recordó que en mi pueblo, escuché más de una vez decir a algún hombre que el sexo de verdad se tenía con las amantes. Con la esposa se tenía hijos y se iba a la iglesia.
Nefasto. Pero es un pensamiento que sobrevive. Alguien podría refutarme diciendo que justamente el informe de La Liga y otras exposiciones parecidas demuestran lo contrario. Podría decirse que muestran como se evidencia que nuestra sociedad habla de sexo sin tapujos, que hay muchos temas que dejaron de ser tabú, que hoy nos animamos a experimentar. Existe algo de verdad en esas proposiciones.
El problema está en cómo lo contamos. Si queremos mostrar cierto fenómeno desde una perspectiva novedosa y no remitir las mitificaciones de siempre, entonces un buen comienzo estaría en darles la voz a los personajes menos esperados.
Gran parte de la voz femenina la tomaron, por un lado, Natacha Haitt, rodeada de un grupo de chicas “hot” y una “profesex” rodeada de boluditas.
Tenemos, por un lado, a la personificación del sexo en Natacha que representa muy bien toda una cuestión muy burda de azafata de camión. Natacha estaba rodeada de chicas todas tan finas como canapé de polenta. Dirigidas por la mediática, buscaban representar algo así como “una charla de amigas”. La charla era subidita de tono, con presencia de lo escatológico y con declaraciones “jugadas”.
Por otro lado, la profesex realizaba un monólogo gracioso y genuino sobre sexo a un repertorio de chicas “bien” que se ponían coloradas y reían tontamente.
Lugar común. La zarpada habla desde el conocimiento. Es grosera y exacerbada. La chica común escucha a la profe y se sonroja.
Me pregunto: si el término medio existe, ¿por qué seguimos repitiendo el contraste de putas o santas? Si el mejor lugar para explorar las fantasías es en pareja (matrimonio, noviazgo, significant others), ¿por qué se muestra siempre la visión de los hombres y las mujeres por separado? Es cierto que tenemos necesidades y fantasías distintas pero el Deseo (con d mayúscula) es humano y universal.
La fantasía es una actividad humana natural. Es musa del Arte y la Invención. No es solo patrimonio de las amantes, las prostitutas o las chicas de la tele. No hace falta pedir permiso para fantasear y no hacen falta siliconas para hacer fantasear a un hombre.
domingo, 27 de julio de 2008
Apodicia
La asignación de un sobrenombre o apodo es una práctica muy antigua. Cuantas obras de nuestros artistas preferidos existen escondidas bajo brillantes seudónimos. En cuanto asado con los amigos de nuestros padres nos hemos reído cuando de repente empiezan con el "te acordas que te decíamos...". Como de la muerte y de los cuernos, nadie zafa del apodo... El chat nos dio hasta la posibilidad, sin ser artistas, de ser nosotros los que saliéramos hacia la virtualidad con un apodo. Con una mascara. El nick lo lucimos con orgullo. Tal vez no lo elegimos nosotros pero es uno de esos magníficos apodos que nos pusieron y aceptamos con cariño.
martes, 22 de julio de 2008
AmigArte
en El arte de amar, Eric Fromm.
Desde hace varios meses tengo una cuenta en Facebook. No sé muy bien por qué me suscribí en primera instancia. Mi inconsciente tendrá sus razones para ocultarme esa información. Por el momento lo mantendremos entre él y yo (o entre ello y yo).
Una vez que puse un pie en ese particular mundo, mi casilla de mail comenzó a llenarse de “solicitudes” que clamaban “Susanita te agregó como su amiga”. Súbitamente, me sentí Roberto Carlos…
Hasta ese momento no tenía ni siquiera una foto en mi espacio. Era un no espacio. Otro pendiente. Entonces, aquellos fieles amigos y compañeros de ruta, que colaboran en mi diario trastabillar con la tecnología, me enseñaron como pertenecer. Ahora pertenezco. No entiendo muy bien algunas cosas y todavía me cuesta hacer algo tan simple como subir una foto. Pero lo importante es que pertenezco.
Una vez asegurada la pertenencia, busqué internalizarme en el millar de posibilidades de conexión que Facebook permite. Le descubrí muchas. Entre ellas, la posibilidad de conectarse con personas que se encuentran a miles de kilómetros de distancia. Por supuesto que esto ya lo permitían otras herramientas pero lo innovador se encontraría en que puedo seguir la vida de alguien a través de las fotos que sube, los comentarios que le realizan, los eventos que organiza, los regalos que da y recibe. Puedo conocer sus intereses. Claro está que conozco lo que mi “amigo” quiera revelar.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Pero la verdad de esa frase, como todas las demás verdades, es relativa. Sigo añorando la charla de café. El face to face. Los silencios, la palabra no dicha, los gestos espontáneos, esas miradas que lo dicen todo. Todo eso que no es interacción sino comunicación.
Tengo 30 amigos en My Space, 40 en Facebook, 70 contactos de MSN. Qué dichosa. Además, todos los días llegan nuevas solicitudes de adherencia o confirmación… “Macanudo quiere ser tu amigo…” Pero…
¿Está seguro Macanudo? ¿Tendrá una idea de todo lo que eso cuesta? Porque para ser amigo, de verdad Amigo, hay que ponerle “mucha onda”. Cuando digo onda digo voluntad. Como sentenció una vez una AMIGA (de letras grandes) “para cualquier tipo de relación hay que salir a trabajar con pala y pico”. Cuando leo la palabra “Amigo” en usos tan livianos, como en los discursos de espacios tales como MySpace y Facebook, aparece ante mí un cartel de advertencia.
Como siempre digo, experimentemos la tecnología al máximo. Usemos… pero no compremos discurso
No es lo mismo ser que estar. Hoy se puede ser, de las más virtuales formas. Tal vez porque el trajín de la cotidianeidad nos hace muy difícil estar. Entonces optamos por un estar más liviano. Porque estar, pero con onda, requiere paciencia, ganas, esfuerzo. Requiere tambien ese "dejar que fluya". La posibilidad de entender que no podemos controlarlo todo con botoncitos. Necesita de esa valentía que es el permitir al otro involucrarse. Difícil… pero no hace falta decirlo y hasta aquí mi reflexión, que de lo más difícil siempre surge la mejor recompensa.
Pala y pico, amigos. Pala y pico.
jueves, 3 de julio de 2008
El costo del amor
Dicen que todo tiene su precio y el amor parece no escaparle a la máxima. De ello se trata este nuevo post pensado para vos, muchacho, que estas saliendo con alguien y tu billetera cada vez está más delgada.
Todo empieza en el momento en el que planeas salir con la afortunada y te das cuenta que si queres conquistarla sería más que conveniente que tires esos slip verdes con agujeritos que solo te van a llevar al desastre. Porque lo digo como mujer (y no voy a prometer que sea mi último comentario femenino). El slip verde va para atrás. Un secreto a voces: El 90 % de las mujeres preferimos los boxers. Sí, esos boxers que salen precisamente un… ojo de la cara!!!
Otra importante cuestión a tener en cuenta es la “perfumación”. En nuestra era de consumo feliz no faltan artículos en las góndolas que te aseguren el éxito con las mujeres. Ya no basta con el desodorante, ahora hay jabón, gel de ducha y algunos hasta se animan a la crema para el cuerpo. Ojo que la combinación ecléctica de estos artículos te puede dejar oliendo a mix de bon o bon con frutos rojos y “fresh mint”. Pero no importa. Todo sea para que al menos, según la regla de los tres primeros meses, ciertos olores, que el cuerpo humano inevitablemente emana, permanezcan inadvertidos.
Promediando la segunda o tercer cita empezas a mirar tu ropero con cierto desden y te preguntas: ¿Hace cuánto que no me compro buena pilcha para salir? Porque para noctambular con los pibes tenías más o menos armado el conjunto de jean gastado tiro bajo, remera vintage o sobreviviente de mil rock and rolles…ese vestuario que grita “soy reo y no me importa nada porque me sobra facha”. Pero ahora es otra cosa. Corresponde hacer una inversión. Nunca se sabe. Puede ser la mujer de tu vida. Pero, ay, ya vas sintiendo el precioso tintineo de la caja registradora.
Y si todavía vivís con tus viejos, justamente porque no te alcanza la plata para vivir solo, o bien, aún no queres llevarla a tu casa porque ese es TU espacio, tenes que recurrir al TELO. Clink, caja! Mis respetos a su creador.
En un primer momento mi hipótesis fue que cuando ya la tenes adentro (¡¡¡a la chica!!! Manga de mal pensados). Es decir, cuando lisa y llanamente, es algo así como tu novia o tu chica, los costos bajarían. Pero tal parece, según me han informado, que no es así porque si antes el resumen de la tarjeta llegaba con varias H de Hotel, ahora llega en el el detalle “Arredo”… ¿Una almohada nueva? No, el edredón que le compraste a la suegra para su cumpleaños. El regalito para la suegra…¡Pero qué divino que sos!
Y ahora que está todo más que bien, ella va ganando espacios. Entonces, aparecen ciertos detalles como asegurarte de tener margarina Light, esas galletitas de paquete verde que le gustan tanto y, por supuesto, la bebida citrus O % azúcar finamente gasificada… ¿No se dan cuenta estas chicas que la comida Light es carísima? Mis respetos al Dr. Cormillot… mis respetos.
Es que el amor (o sus derivados que van desde “buen garche” a “romance de novela”) no tiene precio. Para todo lo demás existe… ¡¡¡Basta de chivos!!!
Una amiga de la casa, otra histerofóbica, me decía: El amor tiene su costo... que suerte que lo pagan ellos.
Pero también es verdad que las mujeres hacemos nuestras pequeñas inversiones... que, sin duda, merecen otro post...
lunes, 16 de junio de 2008
El mensaje (II)
Decía en mi primer post: dificultades técnicas hubo siempre. Es mas hoy gozamos de los beneficios de la conectividad. El mensaje de texto es instantáneo, lo mismo pasa con el MSN. Te podes quedar sin batería, se puede caer el servicio, te podes olvidar el celu en el trabajo, en tu casa, en el auto, en el telo, en el auto de un tercero (ojo piratas, el 90% de las infidelidades se descubren a través del celular).
No obstante ¿alguna de estas dificultades se compara acaso con la espera de una mujer del siglo XVII/XVIII que aguardaba la respuesta de su amado? Escritos de amor garabateados que podían viajar por tierra, por mar, distancias que hoy ni siquiera podemos imaginarnos físicamente porque las recorremos en velocidades impensadas para aquella época. A quien guste del genero recomiendo el libro 99 cartas de amor. ¿A qué viene la referencia? La palabra de aquella época era jugada... animarse a todo o nada. Los tiempos eran otros y en lo que tardaba en llegar la carta podían ocurrir mil circunstancias, mil contingencia. Pero aún así la palabra tenía una seguridad única. Eran declaraciones de amor, de deseo... únicas.
Hoy cuando decimos algo por MSN lo acompañamos de emoticons, guiños y otros iconos/símbolos francamente incomprensibles. Generamos ruidos para acompañar a la palabra. Lo hacemos en forma intencionada, es un modo de no hacernos cargo. Mientras más ruido hay, el mensaje es menos claro, la palabra menos definida y más ambigua.
Cara a cara es más difícil no hacerse cargo. Pero a través del MSN o el SMS es muy sencillo pilotear "pará, pará, qué interpretaste"... "jaja, mirá que te estaba jodiendo (guiño guiño)"
Hoy tenemos que aprender a leer los jaja... los jeje. Estas ahí frente a la computadora, hablando con un chico que besaste en algún boliche y del que te quedó el msn, le contás que te acabas de pelear con el chico con el que salías y él dice...
"Bueno cuando quieras tomamos algo jaja".
TRANQUILA!!! SOOO SOOOO... no corras a comprarte lencería nueva....
No es lo mismo "¿el sabado tomamos algo?" que "Bueno cuando quieras tomamos algo jaja".
No, no, prestá atención al JAJA porque esas cuatro letritas separan una propuesta de un histeriqueo.
El jeje, como ya lo hemos definido en algún almuerzo de trabajo, lleva claras intenciones de declaración de guerra. Pero OJO... a menos que sea acompañado de una invitación concreta lo más probable es que sea un recurso "calientapavas".
"Sí, me encantaría... jeje" El jeje tiene mucho de potencial, no es una declaración tan manifiesta como parece.
Son tiempos complejos por eso insisto en que tenemos que aprender a usar las tecnologías con inteligencia y valorar la conectividad que ellas nos permiten antes de culparlas de males que no les corresponden.
Pero también tenemos que devolverle el valor a la palabra.... la propuesta, desprendernos de tanto histeriqueo, ser un poquito más jugados y menos esquivos.
Sacale el jaja y el jeje... si rebota la propuesta y bueno... ya encontraras donde entre. Siempre que no me animé a decir algo me dijeron: "el NO ya lo tenes" Es cierto las probabilidades de que algo funcione o no funcione son 50/50. Vayamos por el 50 más emocionante...
domingo, 1 de junio de 2008
Ser Mujer en epocas de Culocracia...
1. Que desaparezca definitivamente de las góndolas el puré chef.
2. Que se me caiga el culo.
Pero una cosa es una cosa... y otra cosa es otra cosa (nada mal para una estudiante de comunicación) Lo que quiero decir es que mis esfuerzos y los de varias son ínfimos si quisiéramos competir con la tapa de estas nuevas revistas para hombres que se reproducen, en los kioscos y supermercados, como conejitos...
Y estas chicas están ahí con esas poses inimitables de "háceme un enema"... aunque debajo dice: "me encantaría estudiar abogacía".
Y nosotras... llegamos al trabajo corriendo, con caras de estudiantes demacradas, con el brillito labial en una mano, acomodándonos el corpiño en el ascensor, peinándonos, mientras sostenemos ese trabajo práctico (TP) que tenemos que presentar hoy y quedó como el culo (y no precisamente el de Jessica Cirio).
Y si... esos días lo pensás ¿y si mejor me hago las tetas, me busco una entidad para ayudar y tinellizo mi culo? O bien, cual Wanda Nara... ¿si mejor cambio los TPs por los PTs?... le práctico una fellatio al mejor postor... guiño guiño... me caso con un futbolista mediocre pero con suerte... me voy a vivir a Rusia y me convierto en una versión de Anastasia siliconada y PTra.
Y donde mires... allí están... porque allá atrás quedaron los debates clásicos Proletariado/Burguesía, Izquierda/Derecha, Los Redondos/Soda Stereo, Bilardo/Menotti... hasta quedaron atrás Campo/Cristina y Populares/Divinas...
Ahora el debate es FINAS/GRASAS... Y no hablo de salamines. NO... hablamos de las chicas de del tele. Las finas son las modelos o chicas lindas, altas tipo 90-60-90, cuyos Currículum dan cuenta de:
1. Conducción de programas de TV donde la cámara se mueve rápido y son condición necesaria los subtítulos (porque, en general, a ellas no se les entiende lo que dicen)
2. Muchos desfiles.
3. Invitaciones especiales a tiras diarias donde demuestran su Talento Cero.
4. Romances que van, en sus comienzos, desde vejetes y señores con dinero a, cuando ya la levantaron con pala, chicos más rústicos, reos y sensibles pero con onda, léase, rockeros, fútbolistas con facha, dj´s...
Las grasas (que pertenecerían a las clases subalternas) son más bajitas, con busto arriba del 110 y dieron sus primeros pasos en la tele:
1. moviendo el totó en distintas bailantas.
2. botineando (dícese de la práctica de entrarle a uno o varios, puede ser en la misma ocasión, a fútbolistas)
3. saliendo con algún productor con dinero e influencias, bailanteros u otro tipo de impresentables.
4. a través de una aparición en You Tube realizando cualquier tipo de práctica sexual... normal... pero que mediatizada se convierte en "OOOOOOH, aprendan chicas".
Estas chicas "debaten" todas las tardes... continúan a la noche... llenan las revistas... están en la boca, todo el día, de nuestros compañeros de trabajo, de la facu, amigos, hermanos, novios...
Corren ríos de tinta con las boludeces que ellas dicen... se llena el éter con sus culos y después nos preguntamos ¿por qué si las argentinas somos las mujeres más lindas del mundo a veces nos sentimos las más feas?
Pese a la inflación, marcas como Revlon y otras están muy contentas porque las ventas de cosméticos suben... las revistas que venden dietas incrementan su beneficios, enfermedades como la anorexia y bulimia están en oferta...
Las revistas nos dicen como vestirnos... desvestirnos... y cómo hacerlo a él feliz. Y una se quiere... comprar todas las recetas... así nos sentimos menos... menos. Abandonando todos los espacios ganados, olvidando que nosotras también tenemos que ser felices...
Peligrosos tiempos de Culocracia... más trabajo para los analistas, más ventas para los "productores de belleza". Cirujanos felices... Cosméticas millonarias... mujeres al piso...
domingo, 18 de mayo de 2008
¿Nos vemos?
Y vos... (y yo) corres a bañarte, mientras calentas la cera para sacarte esos pelitos (que capaz que no se ven pero la prueba del contrapelo no la resisten los muy rebeldes), mientras llamas a tus amigas y les cancelas el plan que tenían porque HOY puede ser la noche.
La noche de qué??? No te das cuenta que te hace siempre lo mismo???. No salgas corriendo. Tené un poco de amor propio y déjalo caliente como negra en baile... porque después de esta noche... cuando te acompañe a tu casa después del telo y te diga "hablamos"... ese hablamos va a volver a ser dentro de tres meses. Y no van a hablar... te va a volver a mandar un mensaje!!!
Date el gusto y no le contestes. Salí con tus amigas y búscate un chongo nuevo (aunque sea para que te haga lo mismo) O sé creativa y contestale "El número que usted marcó ya no pertenece a su sex delivery de preferencia, tenga usted una buena noche o contacte a su 0800 - MANUELA"
domingo, 20 de abril de 2008
Agua que no has de beber, hácela hielo para el Fernet
Ahora bien, no se trata de descartar, de antemano, la existencia del Príncipe Azul. No obstante, es preciso asumir que, si bien puede ocurrir que lo hallemos, es probable que lo encontremos ya algo desteñido. Entonces, la propuesta no es abandonar el romanticismo pero resulta casi imprescindible que bajemos, no las exigencias, pero si las EXPECTATIVAS.
Te lo digo a vos, que cada vez que una amiga te quiere presentar a un amigo, sacas el Check List y le arrojas a la propuesta un interminable cuestionario: ¿Trabaja? ¿Ya se recibió? ¿De qué? ¿Convivió? ¿Hace cuánto que terminó su anterior relación? ¿Tiene todas las vacunas?
Vos, nena, que recién estas en tus veintitantos, ni terminaste la carrera y exigís que el pibe sea próspero. ¿En qué país vivís? Vas a tener que darle más chances para que se convierta en un buen partido. Porque el contexto no ayuda demasiado.
Un consejo. Andá y SÉNTATE. Frente al candidato, por supuesto. Olvídate de los prejuicios. Las citas son, en definitiva, una forma de sumar horas de vuelo. Y me vas a decir: "Ya estoy cansada de sumarlas. Ya puedo pilotear aviones de la NASA con todas las que sumé”. Te creo pero te aseguro que si algún día encontras al desteñido, sin haberte sentado lo suficiente, puede que, pasados los años, te preguntes que hubiese sido si....
Ese chico o esos varios, que hoy rellenan tu agenda, tal vez no sean agua del manantial del que vas a tomar toda tu vida. Pero no por ello dejes de tener en cuenta que el agua no es solo para beberla. Es multiuso.
Te lo digo también a vos, que ya lo estas conociendo, que ya te sentaste un par de veces (frente a este chico, por supuesto), y no sabes si él es para vos. Abro paréntesis y te cuento que él no es para vos ni para ninguna sino que le pertenece a sus amigos, el equipo de sus amores, los canelones de su vieja, su auto, su banda o todos sus proyectos que son de él y no van a ser nunca tuyos… POR SUERTE!!! Porque afortunadamente, abro otro paréntesis, vos tampoco tenes la obligación de compartir todo con él.
O bien, a vos, que tenés miedo de enamorarte te digo ANÍMATE. Andá, conócelo, experimentá, observá, SÉNTATE. Dejá que te sorprenda.
¿Qué es lo peor que te puede pasar? Que de un día para el otro te diga que no puede salir más con vos (porque no es que no quiere, no puede). Si, es grave. Y sí le habías puesto fichas, vas a enfriar un millón de tes con tus lágrimas y mocos. Pero, te aseguro (y te lo firmo) TODO PASA. De inmediato, tendrás a todos tus amigos que van a acudir a levantar, con cucharita, tu corazón hecho añicos.
Una cosa más. Recordá que es el corazón lo único más propenso a romperse gravemente. En general, el resto de tus órganos vítales quedan medianamente intactos así que vas a poder recuperar tu sonrisa más rápido de lo que vos pensabas.
miércoles, 9 de abril de 2008
El mensaje
1º Tsunami de interrogantes. Comenzas a preguntarte: ¿Le habrá llegado? ¿Tendrá crédito? ¿Habrá entendido lo que le pregunté? ¿Se habrá quedado sin batería? ¿Y si le robaron el celular? ¿Puede ocurrir que la red transforme mi mensaje en jeroglíficos? ¿Mi mensaje se encuentra perdido en una realidad paralela? ¿¿¿La isla de Lost existe???
Resolución del estadío: “Y bueno, se lo mando otra vez”
2º Relación compulsiva con el dispositivo tecnológico. Porque quizás el inconveniente no es de su teléfono sino del tuyo. Entonces, lo empezas a mirar con cierta aprehensión, casi se podría decir que hasta con odio. Lo revisas. Lo prendes, lo apagas. Le sacas la batería. Se la volves a poner. Lo revisas otra vez. Ingresas al buzón de mensajes porque tal vez te contestó y no te diste cuenta. Claro, no hay nada. Lo llevas al baño, envuelto entre toallas cuando te duchas, a almorzar. Y cada cinco minutos volves a revisar.
Resolución del estadío: Estas hace tres horas con la misma hoja del apunte de la facu o leyendo ese mail, que te mandó tu jefe, por la 534 vez. Es hora de tomar una decisión. Guardas el celular en la cartera, o bien, lo apagas. Y, por supuesto, lo prendes cada veinte minutos.
3º Psicopateo. Llegas a la conclusión de que el problema no es tecnológico. El problema es que no le gustas más. ¿Cómo no viste las señales? Fue evidente el otro día cuando te encontraste con él que las cosas no estaban bien. Es que la onda de ese bar en el que estuvieron no ayudaba. Otra vez los interrogantes. ¿Conoció a otra? ¿Finalmente Cameron Díaz le dio pelota? ¿Fue acaso ese comentario que hice sobre mis padres? ¿No me puse la ropa interior adecuada? ¿Mencionarle cuál sería mi nombre preferido para un hijo varón fue demasiado? ¿No le gustará mi perfume? ¿¿¿La isla de Lost existe???
Resolución del estadío. Llamas a tus amigas llorando para notificarles que todo terminó. Estas de duelo. La mitad de tus amigas (las que están casadas, en pareja, noviando, o bien, son las típicas traidoras al género que abogan por el amor libre) te dicen que sos una boluda. Y agregan que si él desaparece es porque no valía la pena. ¿¿¿Y ellas que saben??? No entienden nada. ¡¡¡Vos lo querías a él!!! La otra mitad de tus amigas, que comparten tu patética situación y están sentadas desde hace tres horas esperando sus propios mensajes, se compadecen de tu situación.
4º Síndrome del movimiento espiralado. Entre todas vuelven a reformularse las preguntas del punto 1. Además, buscan el manual del celular para corroborar si es que dice algo sobre qué hacer cuando el pibe que te gusta no te llama.
Resolución del estadío: Finalmente una de tus amigas (la que está más sola que Kung Fu) va a tu casa y se compran dos kilos de helados. Juntas lloran al finado. No lo podes creer. Otra vez volver a empezar. ¿Cuántos tipos más vas a tener que conocer para poder usar ese vestido blanco que soñas desde que aprendiste a decir CASAMIENTO? Encima con todo el helado que estas comiendo, vas a terminar hecha una lechona.
4º Conmoción. Después de seis horas te escribe. No lo podes creer. ¿Y ahora? Otra vez los interrogantes: ¿Me hago la difícil? ¿Le contesto mañana? ¿Espero media hora para que no piense que estoy desesperada? ¿No le contesto y espero que me llame para disculparse? ¿Le pido disculpas por molestarlo? ¿¿¿Lo llamo??? ¿¿¿La isla de Lost existe???
Resolución del estadío: Le respondes en el acto, obviamente. Porque… mirá si se enoja o piensa que no estas interesada.
En esas discusiones de amigas y altas en carbohidratos se sacan conclusiones apresuradas. El problema sin duda no son los dispositivos. Dificultades técnicas hubo siempre.
Entonces, ¿Cuál es el problema?
(Más detalles en la próxima entrega)