lunes, 16 de junio de 2008

El mensaje (II)

¿El MSN, el celular van a destruir el romance tal como lo conocemos? ¿o simplemente ya no somos romanticos y creamos los dispositivos adecuados a este nuevo modo de ser? Esta histeriofóbica opina que no es lo uno ni lo otro o simplemente se trata de ambos factores entremezclándose.

Decía en mi primer post: dificultades técnicas hubo siempre. Es mas hoy gozamos de los beneficios de la conectividad. El mensaje de texto es instantáneo, lo mismo pasa con el MSN. Te podes quedar sin batería, se puede caer el servicio, te podes olvidar el celu en el trabajo, en tu casa, en el auto, en el telo, en el auto de un tercero (ojo piratas, el 90% de las infidelidades se descubren a través del celular).

No obstante ¿alguna de estas dificultades se compara acaso con la espera de una mujer del siglo XVII/XVIII que aguardaba la respuesta de su amado? Escritos de amor garabateados que podían viajar por tierra, por mar, distancias que hoy ni siquiera podemos imaginarnos físicamente porque las recorremos en velocidades impensadas para aquella época. A quien guste del genero recomiendo el libro 99 cartas de amor. ¿A qué viene la referencia? La palabra de aquella época era jugada... animarse a todo o nada. Los tiempos eran otros y en lo que tardaba en llegar la carta podían ocurrir mil circunstancias, mil contingencia. Pero aún así la palabra tenía una seguridad única. Eran declaraciones de amor, de deseo... únicas.

Hoy cuando decimos algo por MSN lo acompañamos de emoticons, guiños y otros iconos/símbolos francamente incomprensibles. Generamos ruidos para acompañar a la palabra. Lo hacemos en forma intencionada, es un modo de no hacernos cargo. Mientras más ruido hay, el mensaje es menos claro, la palabra menos definida y más ambigua.

Cara a cara es más difícil no hacerse cargo. Pero a través del MSN o el SMS es muy sencillo pilotear "pará, pará, qué interpretaste"... "jaja, mirá que te estaba jodiendo (guiño guiño)"

Hoy tenemos que aprender a leer los jaja... los jeje. Estas ahí frente a la computadora, hablando con un chico que besaste en algún boliche y del que te quedó el msn, le contás que te acabas de pelear con el chico con el que salías y él dice...

"Bueno cuando quieras tomamos algo jaja".

TRANQUILA!!! SOOO SOOOO... no corras a comprarte lencería nueva....

No es lo mismo "¿el sabado tomamos algo?" que "Bueno cuando quieras tomamos algo jaja".

No, no, prestá atención al JAJA porque esas cuatro letritas separan una propuesta de un histeriqueo.

El jeje, como ya lo hemos definido en algún almuerzo de trabajo, lleva claras intenciones de declaración de guerra. Pero OJO... a menos que sea acompañado de una invitación concreta lo más probable es que sea un recurso "calientapavas".

"Sí, me encantaría... jeje" El jeje tiene mucho de potencial, no es una declaración tan manifiesta como parece.

Son tiempos complejos por eso insisto en que tenemos que aprender a usar las tecnologías con inteligencia y valorar la conectividad que ellas nos permiten antes de culparlas de males que no les corresponden.

Pero también tenemos que devolverle el valor a la palabra.... la propuesta, desprendernos de tanto histeriqueo, ser un poquito más jugados y menos esquivos.

Sacale el jaja y el jeje... si rebota la propuesta y bueno... ya encontraras donde entre. Siempre que no me animé a decir algo me dijeron: "el NO ya lo tenes" Es cierto las probabilidades de que algo funcione o no funcione son 50/50. Vayamos por el 50 más emocionante...

domingo, 1 de junio de 2008

Ser Mujer en epocas de Culocracia...

Antes que alguien que me conozca me llame hipócrita... es cierto que tengo una bicicleta fija en mi casa y que cuando la energía me lo permite salgo a correr a las 6.30 AM. Además bailo, es cierto... Y lo hago por exceso de energía, pasión y salud pero soy honesta... la verdad es que si me someto a todo esos esfuerzos físicos es porque no me gusta tener pancita, quiero tener las piernas tonificadas... y por sobre todas las cosas porque, entre otras, hay dos grandes pesadillas que aterran mi existencia:

1. Que desaparezca definitivamente de las góndolas el puré chef.
2. Que se me caiga el culo.

Pero una cosa es una cosa... y otra cosa es otra cosa (nada mal para una estudiante de comunicación) Lo que quiero decir es que mis esfuerzos y los de varias son ínfimos si quisiéramos competir con la tapa de estas nuevas revistas para hombres que se reproducen, en los kioscos y supermercados, como conejitos...

Y estas chicas están ahí con esas poses inimitables de "háceme un enema"... aunque debajo dice: "me encantaría estudiar abogacía".

Y nosotras... llegamos al trabajo corriendo, con caras de estudiantes demacradas, con el brillito labial en una mano, acomodándonos el corpiño en el ascensor, peinándonos, mientras sostenemos ese trabajo práctico (TP) que tenemos que presentar hoy y quedó como el culo (y no precisamente el de Jessica Cirio).

Y si... esos días lo pensás ¿y si mejor me hago las tetas, me busco una entidad para ayudar y tinellizo mi culo? O bien, cual Wanda Nara... ¿si mejor cambio los TPs por los PTs?... le práctico una fellatio al mejor postor... guiño guiño... me caso con un futbolista mediocre pero con suerte... me voy a vivir a Rusia y me convierto en una versión de Anastasia siliconada y PTra.

Y donde mires... allí están... porque allá atrás quedaron los debates clásicos Proletariado/Burguesía, Izquierda/Derecha, Los Redondos/Soda Stereo, Bilardo/Menotti... hasta quedaron atrás Campo/Cristina y Populares/Divinas...

Ahora el debate es FINAS/GRASAS... Y no hablo de salamines. NO... hablamos de las chicas de del tele. Las finas son las modelos o chicas lindas, altas tipo 90-60-90, cuyos Currículum dan cuenta de:
1. Conducción de programas de TV donde la cámara se mueve rápido y son condición necesaria los subtítulos (porque, en general, a ellas no se les entiende lo que dicen)
2. Muchos desfiles.
3. Invitaciones especiales a tiras diarias donde demuestran su Talento Cero.
4. Romances que van, en sus comienzos, desde vejetes y señores con dinero a, cuando ya la levantaron con pala, chicos más rústicos, reos y sensibles pero con onda, léase, rockeros, fútbolistas con facha, dj´s...
Las grasas (que pertenecerían a las clases subalternas) son más bajitas, con busto arriba del 110 y dieron sus primeros pasos en la tele:
1. moviendo el totó en distintas bailantas.
2. botineando (dícese de la práctica de entrarle a uno o varios, puede ser en la misma ocasión, a fútbolistas)
3. saliendo con algún productor con dinero e influencias, bailanteros u otro tipo de impresentables.
4. a través de una aparición en You Tube realizando cualquier tipo de práctica sexual... normal... pero que mediatizada se convierte en "OOOOOOH, aprendan chicas".

Estas chicas "debaten" todas las tardes... continúan a la noche... llenan las revistas... están en la boca, todo el día, de nuestros compañeros de trabajo, de la facu, amigos, hermanos, novios...

Corren ríos de tinta con las boludeces que ellas dicen... se llena el éter con sus culos y después nos preguntamos ¿por qué si las argentinas somos las mujeres más lindas del mundo a veces nos sentimos las más feas?

Pese a la inflación, marcas como Revlon y otras están muy contentas porque las ventas de cosméticos suben... las revistas que venden dietas incrementan su beneficios, enfermedades como la anorexia y bulimia están en oferta...

Las revistas nos dicen como vestirnos... desvestirnos... y cómo hacerlo a él feliz. Y una se quiere... comprar todas las recetas... así nos sentimos menos... menos. Abandonando todos los espacios ganados, olvidando que nosotras también tenemos que ser felices...

Peligrosos tiempos de Culocracia... más trabajo para los analistas, más ventas para los "productores de belleza". Cirujanos felices... Cosméticas millonarias... mujeres al piso...